Dos capitales imperiales y el Danubio de por medio.
Viena y Budapest se parecen y no. Las dos fueron capitales del mismo imperio, las dos tienen el Danubio pasando por el medio, y las dos en diciembre se llenan de luces. Pero Viena es elegancia contenida, cafés con mármol y villancicos en la plaza; Budapest es más brava, más viva, con el vapor de las termas saliendo a la calle.
Este circuito te da tres noches en cada una, con visita guiada en ambas y un tren de dos horas entre las dos siguiendo el río. Y le suma lo que nadie olvida: un crucero por el Danubio al atardecer, con el Parlamento de Budapest encendido y una copa de cava en la mano.
Hay días libres de verdad, que en un viaje de mercados navideños no es un detalle menor: la gracia está en caminar sin horario, entrar donde huele bien y volver al hotel con las manos llenas.
Sales de Madrid rumbo a Viena. Llegada, traslado al hotel y el resto del día es tuyo. Sal a caminar sin plan: en diciembre la ciudad entera huele a ponche caliente y a almendras tostadas, y los puestos de madera aparecen en cada plaza como si siempre hubieran estado ahí. Alojamiento en Viena.
Recorrido guiado por el centro histórico: la Ringstrasse, esa avenida circular que rodea el casco antiguo y donde se asoman el Parlamento, la Ópera Estatal, el Museo de Historia del Arte y la catedral de San Esteban. Después, la tarde entre mercados navideños, que es lo que viniste a hacer. Alojamiento en Viena.
Día completamente libre, y aquí va mi recomendación: el de Altwiener en la plaza Freyung es el más pequeño y el más bonito, con artesanía de verdad, belenes tradicionales y villancicos en vivo. El del Palacio Belvedere te da la foto. El de Stephansplatz, junto a la catedral, es el que nunca duerme. Alojamiento en Viena.
Traslado a la estación y tren a Budapest siguiendo el curso del Danubio. Llegas a una ciudad partida en dos: Buda, la antigua, trepada en su colina; Pest, la del comercio y la vida. Traslado al hotel y tarde libre para entrar al espíritu navideño con un chocolate caliente en la mano. Alojamiento en Budapest.
Visita panorámica guiada. Arrancamos en la plaza de los Héroes, la más grande de la ciudad, pasamos junto a la Ópera Nacional y el Parlamento —uno de los edificios más fotografiados de Europa— y bajamos a la orilla del Danubio para ver Buda desde el agua. Tarde libre. Alojamiento en Budapest.
Mañana libre. Por la tarde embarcas en un crucero por el Danubio para ver la ciudad iluminada desde el río, con una copa de cava en la mano y las leyendas de Budapest de fondo: el Parlamento encendido, los puentes, las murallas del Palacio Real. Después, la última vuelta por los mercados. Alojamiento en Budapest.
Desayuno en el hotel y, a la hora indicada, traslado al aeropuerto para volar de regreso a Madrid. Fin del circuito.